Algunas canciones de 2017. De la 12 a la 7

El cangrejo avanza con una lentitud desesperante. Esta es la cuarta entrega y se va haciendo ya tarde. No creo que nadie quede por el camino. Así que el cangrejo -siempre para atrás- se detiene. Parece entonces, cuando se para, que está en disposición de avanzar en la dirección correcta. (¿Conoce alguien la dirección correcta?). Pero está parado. Y silba una canción.

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12

At The Purchaser’s Option  Rhiannon Giddens
(From the LP Freedom Highway, Nonesuch Records, february 2017)

11
The Castle  The Flaming Lips
(Fron the LP Oczy Mlody, Warner Bros Records, january 2017)

10
Coldblooded  Duke Garwood
(From the LP Garden of Ashes, Heavenly Recordings, february 2017)

09
Cumberland Gap  David Rawlings
(From the LP Poor David’s Almanack, Acony Records, august 2017)

08
Dog  Charlie Parr
(From the LP Dog, Red House Records, september 2017)

07
Already Great   Neil Young + Promise of The Real
(Form the LP The Visitor, Reprise Records, december 2017)

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Algunas canciones de 2017. De la 18 a la 13

Bueno. Más canciones. Vamos con la tercera entrega. Siguiendo los pasos y la estrategia del cangrejo. De atrás adelante. Aunque un cangrejo caminando marcha atrás, avanza. Otra historia es si va en la dirección adecuada.

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18
Nashville 1972  Rodney Crowell
(From the LP Close Ties, New West Records, march 2017)

17
If We Were Vampires   Jason Isbell and the 400 Unit
(From the LP The Nashville Sound, Southeastern Records, june 2017)

16
Bidin’ My Time  Chris Hillman
(From the LP Bidin’ My Time, Rounder Records, september 2017)

15
It Gets Easier   Willie Nelson
(From the LP God’s Problem Child, Legacy Recordings, april 2017)

14
Americana   Ray Davies
(From the LP Americana, Legacy Recordings, april 2017)

 13
Home is a Question Mark   Morrissey
(From the LP  Low in High School,  BMG, november 2017)

Siete días

Dios. Solo. Solo Dios. Dios estaba solo. Solo. Dios. Y creó el mundo. Tardó siete días, bueno, seis. El último día descansó. O tal vez se tomó ese día libre para pensar en lo que había hecho. Puede que estuviera perplejo ante el resultado. O lo que es peor, arrepentido. Pero ese día descansó. Y  Dios no se cansa así como así. Aunque estuviera seis días seguidos trabajando. O más, incluso. Él solo -recordemos que estaba solo- creó el mundo. Cómo lo hizo, es fácil de imaginar. Es Dios. Es todopoderoso. Aunque estaba solo. Solo hasta que un buen día… Y después, puede que en su descanso dominical -porque estoy seguro de que empezó a crear el mundo un lunes- es muy probable que no se atreviera a preguntarse a sí mismo por qué creó el mundo. Y mucho menos, para qué. Nosotros, aquí en el mundo, creemos -queremos creer- que sí lo sabe, aunque a nosotros se nos escapa, pero Él -queremos creer- lo tiene que saber. Pero… tal vez ni Él mismo lo sepa. Estaba ese día aburrido. Tenía derecho a estar aburrido. Se sentía solo. Tenía derecho a sentirse solo. Y ahora, fijaos la que ha liado. Todo se le ha ido de las manos. Ha terminado, seguramente, por no entender nada. Antes de que creara el mundo vivía tan ricamente. Plácidamente solo, plácidamente aburrido. Incluso durante esos seis días de trabajo imparable disfrutó como nunca lo había hecho. Abstraído y embebido por fin en algo. En algo que no fuera Él mismo. Pero después llegó el domingo y ese innecesario descanso -Dios, por definición, no se cansa-; y ahora anda perdido, a la deriva. Pensaba que, una vez creado el mundo, estaría menos solo, algo más entretenido. Y no ha sido así, antes al contrario. Así que ahora prefiere mirar para otro lado. No le interesa ya el mundo. Y mucho menos nosotros. Piensa que ser Dios no tiene más que inconvenientes. Ser infinitamente omnipotente e infinitamente bondadoso no le ha acarreado más que desgracias y sinsabores. Ha de guardar siempre las apariencias. No se equivoca nunca, no puede arrepentirse jamás. Confunde la eternidad con un segundo. Almacena en su memoria el nombre de todas las estrellas. Todo lo puede y nada tiene. Vive permanentemente en un octavo día.

Algunas canciones de 2017. De la 24 a la 19

Tal vez si las hubiese escogido al azar y las hubiese ordenado al azar -esto es, a voleo-, el resultado final hubiera sido igual de plausible o igual de desacertado -como si se pudiera acertar alguna vez-, pero por alguna vieja tara u obcecación, me niego a creer, aunque bien pudiera ocurrir, que podría llegar a ser así. O sea, que daría igual el esfuerzo, la dedicación, el conocimiento. Al final resulta todo irrelevante. Una lista confeccionada deprisa y corriendo, de cualquier manera, sin perder el tiempo en escuchar siquiera las canciones -¿para qué?-, sería tan buena -o tan mala- como ésta. No sé.

Pero aunque no haya en ella mucho esfuerzo, escasa dedicación, y mucho menos, conocimiento, sí hay algo que vengo aplicando a diversas facetas de mi vida -sin mucho éxito, más bien ninguno, pero esta es otra historia-, quiero creer que lo que sí hay es lo único que soy capaz de tener a estas alturas: un cierto criterio.

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24
So You Wannabe An Outlaw   Steve Earle & The Dukes
(From the LP So You Wannabe an Outlaw, Warner Bros, june 2017)

23
Forever as the Moon  Chris Robinson Brotherhood
(From the LP Barefoot in the Head, Silver Arrow Records, july 2017)

22
In Memoriam   Ian Felice
(From the LP In the Kingdom of Dreams, Loose Music, september 2017)

 21
If All I Was Was Black   Mavis Staples
(From the LP If All I Was Was Black, ANTI, november 2017)

 20
Smoke Of Dreams   Thurston Moore
(From the LP Rock N Roll Consciousness, Caroline Records, april 2017)

 19
That Time Of Night   Michael Chapman
(From the LP 50, Paradise of Bachelors, january 2017)

Algunas canciones de 2017. De la 30 a la 25

Son treinta canciones de publicadas este año, agrupadas en una serie de cinco entradas y ordenadas inversamente, con la ingenua intención de mantener cierta intriga, aunque creo que a nadie puede interesar -ni tal selección, ni tal ordenación-, ni siquiera a mí mismo me interesa gran cosa. Son simplemente treinta canciones que, entre otras muchas, me han acompañado durante el año. Es lo mejor que se puede decir de ellas: que me han hecho compañía.

Y como todos los años por estas fechas vuelvo a repetir que odio las listas. Banales, irritantes, incompletas, pretenciosas, injustas. Odio las listas y, sin embargo, las sigo haciendo.

30
Nomad Blood  Martha Tilston
(From the LP Nomad, Squiggly Records, may 2017)

29
Some Ride  Will Stratton
(From the LP Rosewood Almanac, Bella Union, may 2017)

28
Whitehouse Road  Tyler Childers
(From the LP  Purgatory, Hickman Holler Records, august 2017)

 27
Yours No More  Malcolm Holcombe
(From the LP  Pretty Little Troubles, Gypsy Eyes Music, may 2017)

26
Way Out West  Marty Stuart
(From the LP Way out West, Superlatone Records, march 2017)

25
Lonesome Traveler  Bill MacKay & Ryley Walker
(From the LP Spiderbeetlebee, Drag City Records, october 2017)

Retrato (14)

Era un tipo desencantador. Lo tenía tan claro que acabó confundido. Demasiado viejo para el rock, demasiado joven para el roll. Se quejaba exageradamente por minucias y permanecía impasible en la gran adversidad. Era la suma de sus restas. Tenía cierta simpatía por los paños de cocina. Empezó a cojear porque se encontró una muleta. Prefería los bares de polígono. No tenía nada que hacer porque lo dejaba todo para más adelante. Antes de salir de casa se daba una fina capa de optimismo. Despreciaba la pompa y, sin embargo, le encantaba el boato. Le faltaba tiempo para contradecirse. Su destino tenía poca fuerza. Se automedicaba sólo para comprobar si eran ciertas las contraindicaciones. Desenredó la madeja y luego no supo qué hacer con ella. Tuvo que remontar un montón de posiciones para llegar el último. Nunca encontró a la Maga.

Llueve (9)

Hacía tanto tiempo que no llovía que, cuando empezaron a caer las primeras gotas y a llover de verdad, como lo hacía antes de estos interminables meses estáticos y secos, eran más las personas que se aventuraban a salir a la calle -y más allá, a los campos- sin paraguas, que aquellos que se protegían del agua. Preferían sentir cada gota de agua sobre su ropa y sobre su cuerpo, darles la bienvenida y purificar, al cabo de tanto tiempo, su reseca piel. Chorrear ahora era una nueva y necesaria felicidad. Cuando se cruzaban unos con otros, aunque no se conocieran, con la ropa empapada y el pelo calado, se sonreían. Les resultaba gozoso oír correr el agua por medio de la calle, ver como escupían un chorro precipitado las bajantes de los canalones. Incluso se desviaban de su camino si descubrían algún charco y se dirigían hacia él con la irrefrenable intención de pisarlo. Y lo pisaban con delectación. Por fin estaba lloviendo. El polvo era ahora, por fin, barro.

El campo, al cabo de varios días de lluvia, volvía a estar verde, lleno de fresca y rozagante hierba. El ganado mascaba con calma bajo el aguacero, olvidados ya los días en los que se vieron obligados a comer tierra. Nada había entonces durante esos largos meses, tan solo algunos cardos secos y excesivamente espinosos, y un color ya no ocre, sino grisáceo, apagadamente ceniciento, cubría los montes y los llanos. Incluso árboles de resistencia milenaria, acebuches, encinas, alcornoques, abrasados por años de sequedad, se debilitaban hasta morir, secos y crepitantes. Pero ahora llovía. Llovía como en los tiempos de antaño y los regatos y arroyos volvían a correr impetuosos, las charcas, tanto tiempo mostrando su fondo de légamos resecos, se recuperaban hasta volver a acariciar los juncos de las orillas.

Llovía al fin.

Aunque no conviene nunca confundir los deseos con los sueños y, por eso, cuando despertó, aún al refugio de la ropa de la cama, le extrañó no escuchar el reconfortante ruido de la lluvia sobre el patio, no oír el regurgitar de los canalones, no vislumbrar, a través de la ventana entreabierta, la oscuridad de un amanecer nublado. Dentro de nada, antes de que saliera el sol incluso, el cielo recuperaría su azul inclemente y duradero. Volvería, al salir, a encontrarse los cauces exhaustos, y la luz oblicua de los años más secos brillaría de nuevo sobre la quebrada geometría de los rastrojos. El día que lloviera no podría decirle nadie que aquello sí que era un sueño, acaso un deseo largamente aplazado y confundido.