Fitur. Una patraña (Fragmentos)

…porque son ellos los que nos venden los viajes, cuando lo que en realidad nos venden son patrañas, experiencias, como las llaman ellos, para hacernos sentir que en realidad necesitamos lo que nos ofrecen, aunque en realidad no lo necesitamos, nos hacen siempre creer que lo necesitamos, cuando en realidad pagamos por satisfacer esas necesidades de felicidad, de aventuras, de nuevas experiencias, de nuevas sensaciones, que nos han dicho que necesitamos, y luego nos damos cuenta de que no las necesitamos, pero ya hemos pagado, no solo con nuestro dinero, sino con nuestra frustración, porque todo, siempre, es de una belleza deslumbrante, en las fotografías, en las revistas, en los folletos, llenos, siempre, de patrañas, de fotos falsas, pero no solo falsas, sino algo peor que simplemente falsas, algo muchísimo peor, fotos, en realidad, todas y siempre, trucadas, llevando su engaño y su abyección a extremos nauseabundos, a extremos inimaginables, fotos trucadas siempre, de algo que no existe y que, sin embargo, creemos real, y cuando viajamos, esas fotos del paraíso acaban convertidas en fotos del infierno, un infierno al que arrastramos a nuestras mujeres, o al que ellas nos arrastran, a nuestros hijos, o al que ellos nos arrastran, porque quieren ir, no al sitio, sino a la foto del sitio, que no existe más que en un estudio de diseño lleno de sinvergüenzas, en un estudio de fotografía que se dedica a trucarlo todo de manera repugnante y abyecta, sin olvidar a los, así llamados, periodistas viajeros que colaboran, con un entusiasmo que no puedo más que definir como abyecto, en la difusión de tamañas patrañas, sembrando semillas de ansiedad que nacen en nosotros hasta emponzoñar nuestra vida normal…


…porque incluso llegan, en su total desfachatez, a utilizar actores, perfectos, relajados, felices, falsos, y entonces el truco no está solo en la fotografía en sí, sino que el truco es ya absoluto, y no solo queremos estar allí, sino que queremos ser como los que están allí, donde todo es tan hermoso, y ser como ellos, aunque luego las cosas son de otra manera muy distinta y nosotros no somos ellos, no somos, ni de lejos, como ellos…


…otra patraña, los viajes, que, a pesar de su falsedad y abyección, nos encantan, para hacerlos no solo, como antes, una vez al año, sino ahora, siempre que podemos, con una frecuencia, a todas luces, innecesaria, casi compulsiva, que empieza ya, en muchos casos, a ser casi una adicción que, al contrario que otras taras y adicciones, da prestigio, causa envidia, y que nos vemos obligados a padecer si queremos estar a la altura, ser alguien, porque, en definitiva, alguien que no viaja, es más, alguien que detesta viajar, es, hoy día, en estos tiempos, alguien que es tenido como una anomalía, y no como una anomalía inevitable y a la que resignarse, sino como una anomalía perturbadora y, por tanto, peligrosa, porque no solo a todo el mundo le encanta viajar, así como ir al cine, sino que estás obligado a que te guste, es algo prácticamente obligatorio, cuando en realidad son dos de las actividades humanas más deleznables que se puedan imaginar, que sume a quien las practica, y especialmente a quien se las cree, en una total y pavorosa abyección…

Anuncios

3 comentarios sobre “Fitur. Una patraña (Fragmentos)

  1. Nos engañan hasta el punto que nos dejamos engañar….. ¿Qué tiene de malo querer viajar?¿qué tiene de malo tener ilusión por descubrir otros paisajes, otros colores? sobre todo algo que las fotos que tu llamas “engañosas” no te pueden mostrar son los olores y la mirada de las personas que tienes enfrete y viven en un lugar diferente al tuyo……. ¿Crees que la gente es….somos… tan pueriles como para pensar que la foto que nos muestran de un destino es gusto lo que vamos a encontrar? Fitur es un escaparate como el de cualquier tienda… Se trata de llamar la atención y luego cuando entras encuentras cosas que te pueden sorprender y hasta gustar, más que lo qué te muestra el escaparate…..el ir a otro lugar es mágico….a pesar que hoy por hoy te parezca una pedantería el llamarlo experiencias únicas que necesitamos…… Pues sí, algunas personas las necesitamos porque queremos conocer, ver, oler, sentir y vivir otras sensaciones, otra miradas…. Por los ojos o a través de una cámara…… Todas esas imágenes quedan grabadas en la memoria para el resto de la vida.
    Lo del cine lo dejo para otro día porque tampoco estoy de acuerdo contigo y ya tengo sueño.

    1. Ufff. Como siga así, los pocos (y buenos) lectores que tengo los acabaré por perder.
      Me gusta que cuando me lean, sientan. Se diviertan, se rían, se entretengan, se establezcan complicidades o, incluso, discrepen, estén radicalmente en desacuerdo, lleguen a odiar lo que están leyendo. Como te ha ocurrido en este caso (Y tal vez en otros, aunque espero que no muy a menudo).
      Además, me gusta que, en este caso en concreto, no estés de acuerdo con lo que digo.
      Gracias por disentir.
      (Lo que sí me tengo me mirar es la nociva y cada vez más creciente influencia que Thomas Bernhard está empezando a tener sobre mis ideas y mi manera de expresarlas)

      1. Deja de leer al tal Thomas….es un amargado y un poco “cansino”….demasiado intenso para mi…. Yo por mi parte prometo relacionarme más con adultos y estar menos con niños…. Yo también debo de tener mucha influencia de ellos, son directos, sencillos y lo mejor de todo:
        Siempre dicen la verdad.(al menos la suya)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s