Público

Un periódico cierra.

Acabaremos leyendo las hojas de los árboles, la corteza de sus troncos, los anuncios pegados en las farolas o en las marquesinas del autobús, los grafitis, los rótulos de las tiendas, las matrículas de los coches, las cartas de raciones de los bares, las etiquetas de las botellas de vino, las estrellas en el cielo, las palabras y los números que vienen impresos en las bombillas, los mensajes en el móvil, el rastro en el suelo de los pequeños animales, las ovaladas pegatinas sobre la piel de las naranjas, y de las mandarinas, las multas de tráfico y los recibos de la luz, la piel de quien amamos, los arañazos, lo que los pájaros caligrafían en el cielo, las nubes, las olas, los tickets de compra sin apenas tinta, las etiquetas de la ropa, las manchas en la mesa, la palabra stop pintada en el asfalto, algunos libros que dicen imprescindibles, los primeros garabatos de nuestros hijos, los mapas, los destellos de la luz sobre los limones todavía en las ramas, acabaremos leyendo las hojas de los árboles.

Anuncios

2 comentarios sobre “Público

    1. Ya conoces mi prevención ante todo lo poético. Y es cierto. Tal vez sea esta la entrada que más he dudado en publicar. Me sonaba demasiado “poemática”. Incluso hablaba de leer las miradas y las sonrisas… Cuando quité estas referencias me pareció más publicable. No sé. Aún tengo dudas. Si hay algo peor que una mala poesía es una mala poesía en prosa.
      Ah, me gusta el poema de Margarit.
      Thanks.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s