Cada piedra

Descartado el curso de tanatoestética -reconozco que soy un tanto escrupuloso y de vómito fácil para ciertas cosas-, descubrí nuevas posibilidades aquí, en la zona más rural del oeste peninsular, al entrar la otra noche en el bar del pueblo y ver este cartel en el que anunciaban un par de cursos.

Tienen la ventaja, que cada vez valoro más, de que se celebran al aire libre.

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El Curso de Levantamiento de Muros de Piedra se celebra del 24 de abril al 9 de mayo. Y el de Desbroce y Limpieza de Montes, del 12 al 23 de mayo. Como no coinciden en el tiempo, podría hacer los dos. Siempre que llegara vivo al segundo.

Porque estas construcciones de piedra seca -sin ningún tipo de argamasa, solo piedras- requieren bastante fortaleza física, algo de habilidad y mucha paciencia. Además de limpiar el campo de piedras para su aprovechamiento agrícola, servían como material básico para delimitar las lindes de la tierra o para levantar terrazas o bancales en ella.

Eran trabajos de meses, de años. Trabajos duros en los que la pura fuerza del hombre, con la ayuda solo de palancas o de bestias que arrastraran las piedras más pesadas, era la única energía utilizada.

Y se avanzaba muy, muy lentamente.

Hoy contemplamos esas construcciones sin ser muy conscientes de todo esto. Muchas todavía perduran. Otras se desmoronan sin que nadie las vaya a levantar de nuevo. La mayoría han sido sustituidas por otros sistemas menos penosos de vallado.

Pero no es lo mismo.

Cada vez que veo una pared de piedra, un bancal de grandes piedras, un chozo de piedra, una zahúrda de piedra o un tinao de piedra, es como si el tiempo se confundiera y los hombres que han habitado, todos estos años -todos estos siglos- de atrás, estos territorios, estuvieran, de alguna manera, a la vez aquí, ahora.

Sin embargo, cuando los descubro derruidos, siento que me encuentro más solo.

Para levantar una pared de piedra solo necesitas fuerza y paciencia. Más o menos, lo mismo que necesitas para vivir.

De todas maneras, no creo que me apunte. Mi zona lumbar no está para muchos trotes. Acaso para el desbroce. Y siempre que no esté muy necesitado el monte.

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