Averno

nota

Leer a los clásicos -bueno, también ocurre con David Foster Wallace- supone convivir con las molestas -y raramente necesarias- notas a pie de página. Como últimamente estoy frecuentándolos con cierta asiduidad, sigo chapoteando pseudoeruditamente en estas prolijas e interrumpidoras excrecencias que aparecen al final de la página, en algunos casos hasta comérsela casi por completo.

También podría ignorarlas. Pero soy incapaz. Interrumpo la lectura cada dos por tres para comprobar que rara vez me son de alguna utilidad.

Aunque hay ocasiones en que son más interesantes que el mismo texto, o se convierten, al menos, en un subtexto que nos hace olvidar, por unos momentos, la aridez del texto principal.

En una de estas farragosísimas obras que estoy leyendo, me topo con una nota de cariz etimológico. El estudioso de turno nos habla -en la enésima nota a pie de página- acerca del origen de la palabra Averno, mucho más evocadora que la más habitual Infierno.

Resulta que el Averno existió -creo que sigue existiendo hoy día- y se halla cerca de Cumas, en la Campania. Era un gran cráter de un volcán extinto, convertido en una laguna de aguas oscuras. Según los antiguos griegos y romanos era la entrada al inframundo.

Se llama así –Aorno, Avernus, ab (privado de) ornis (pájaros), lugar sin pájaros- porque era un paraje en el que, debido a sus emanaciones mefíticas, si algún ave desorientada lo sobrevolaba, caía fulminada, muerta.

Prestamos poca atención a la etimología. Pero muchas veces podemos encontrar en ella las más acertadas definiciones -o descubrir las más atinadas explicaciones- de las palabras que utilizamos a diario sin pensar en todo esto. El origen siempre tiene sentido. El sentido final lo podemos encontrar en el origen.

El infierno, más allá de cualquier otra definición moral o religiosa, no es más que un lugar en el que no hay pájaros.

bird

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4 comentarios sobre “Averno

  1. Leí hace poco que en Pekín no hay pájaros a causa de la contaminación y me pareció, sin saber el significado de averno, un lugar infernal.

    1. Hay días en Madrid, en que nos empeñamos en llegar a esos niveles.
      Aunque todavía quedan gorriones, los pobres.

    1. en lugar de haber ornitólogos habrá avernitólogos, especialistas en medir el grado de porquería que debe tener el aire para que no puedan vivir los pájaros

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