Románticos a nuestro pesar

enrique de ofterdingen

Insufrible. Insufrible y me quedo corto.

Reconozco su importancia y su lugar preeminente en la historia, no solo de la literatura, si no de las ideas, pero la lectura del Enrique de Ofterdingen de Novalis me ha resultado extremadamente estomagante.

Novalis -seudónimo que adoptó para su vida literaria y que significa el que construye el nuevo país– bien pudiera haberse convertido -antes de la irrupción de Goethe- en el padre de la vida espiritual de Alemania, pero murió en 1801, a los 29 años.

Su figura y su truncada obra, encauzan y verbalizan la rebelión anti-racionalista y anti-ilustrada, y adoptan ambas, tan fiel como apasionadamente, el romanticismo como forma de vida y como sistema de pensamiento.

Todo lo material es expresión de lo espiritual, y a partir de aquí, todo se lía bastante.

Su amada, Sophie von Kühn -apenas una adolescente- muere cuando llevaban dos años de compromiso y Novalis, desesperado, llora y escribe y escribe. Mientras guarda el luto estudia ciencias, se forma como ingeniero y trabaja en unas minas de sal.

El romanticismo estaba en marcha, como su tuberculosis, como la de su amada, como sus lecturas de Píndaro en un pabellón acristalado en una espléndida mañana de verano, como sus aforismos, como sus Himnos a la Noche, como su futura obra maestra, el Enrique de Ofterdingen… que finalmente se quedó a medio hacer.

novalis

Pero el romanticismo estaba en marcha.

Queda su obra como una versión literaria -sublimemente poética, para más inri- de los grandes sistemas filosóficos del romanticismo alemán. Casi nada. Y sin anestesia.

El desprevenido e incauto lector puede aprehender -además de a intercalar la hache- la atmósfera estos grandes monumentos del pensamiento abstracto que son los sistemas filosóficos idealistas alemanes.

Y a fe que son abstractos, si no los queremos calificar como lo que, directamente, me han parecido: enloquecidas elucubraciones en el vacío, simbólicas parábolas pretenciosas y ridículas, diríase que infantiles, si no fuera por su rebuscamiento e innecesaria complejidad, a miles de kilómetros del más elemental buen sentido.

Aquí todo es tan sublime y grandioso que no puede más que terminar por resultar extremadamente cursi y bastante simplón. Romántico al cabo.

novalis-e1324476994737-514x500

Afortunadamente el Enrique de Ofterdingen es una obra inconclusa -agradecemos entonces sobremanera que nos deje de dar la tabarra el autor con la esencia de la conciencia moral o otras martingalas- debido a la prematura muerte de Novalis.

(No me alegro, claro, de que muriera tan joven, tan solo de que la novela acabe tan abruptamente. Además, me da la impresión de que, aunque lo tenía todo planeado, no sabría muy bien por donde seguir y, lo que es peor, cómo acabar. Había entrado en un bucle)

Apenas he podido rescatar nada -nada que me interesara- de su lectura. Alguna idea sobre lo que debe ser la poesía:

La poesía -continuó Klingsohr- quiere ante todo que se la practique como un arte riguroso. Como mero goce deja de ser poesía. Un poeta no debe ser alguien que anda ocioso todo el día de un lado para otro a la caza de imágenes y sentimientos. Hacer esto sería equivocar totalmente el camino.

Sobre la soledad:

Es posible que el largo tiempo que he tenido que vivir en medio del tumulto y la agitación, así como las mil peripecias por las que he tenido que pasar, hayan aumentado en mí el sentido de la soledad…

Y sobre cierta utilidad -con un punto, incluso, de esperanza- del fracaso:

…aunque uno se marche sin haber encontrado lo que buscaba, sin embargo, ha hecho dentro de sí mismo mil extraños descubrimientos, que darán a su vida una nueva luz…

No sé…

Anuncios

2 comentarios sobre “Románticos a nuestro pesar

    1. Sí. Tal vez he sido un poco injusto con él.

      Pero, ya sabes… Cuando uno escribe acerca de alguien, siempre es injusto. Incluso cuando hablas bien de él.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s