Otro viejo recorte

recorte

¿Qué es lo que queda cada día de la vida de una persona?

¿Algo? ¿Nada? ¿Es preferible que quede algo? ¿O resulta, más bien, inevitable? ¿Puede llegar a no quedar nada? ¿No es, acaso, suficiente el esfuerzo, aunque no quede, al final, nada? ¿Da igual que quede o no?

Y si queda, ¿dónde se guarda? ¿Son los corazones un almacén lo suficientemente seguro? ¿O tal vez lo que queda termina alojado en un rincón, destinado, con la mayor seguridad, tarde o temprano, al olvido absoluto y definitivo?

¿Es importante esta cuestión? ¿A qué viene hacer esta pregunta? Es más, encontrar una respuesta, ya sea en un sentido o en otro, ¿sirve para algo?

¿No acabará todo debidamente confundido con todos los días pasados y perdidos? Porque, ¿qué fue de ellos?

¿Que qué queda cada día de la vida de una persona? No sé. Tal vez tantas cosas que no nos dejan tiempo para hacernos esta pregunta, o acaso nada, o muy poca cosa.

Puede que entre las que se atreven a quedarse y se salvan, milagrosamente, de la imparable y devastadora corriente del olvido, la más valiosa sea la de tener la posibilidad de poder hacernos la misma pregunta al día siguiente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s