Olivos (2)

Un olivo nos mira cuando le miramos. Son centenares de años en el mismo lugar. Todo lo demás gira en torno. Heridas de una vida vegetal -nudos, oquedades, grietas- nos hablan de la densidad del tiempo, que se ha convertido, finalmente, en madera. El mundo no es más que una astilla desprendida -a su pesar- de ese tronco. El ojo de Dios tiene la forma de uno de esos huecos. Está ciego y sin embargo nos mira. No tenemos escapatoria. Cada año nos ofrece una cosecha suficiente.

olivo tronco

olivo tronco1

olivo tronco2

olivo tronco3

olivo tronco4

olivo tronco5

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