Nada tienen que ver unas con otras

Llegó a la conclusión, tras arduos y largos años de estudios e investigaciones, de minuciosas indagaciones teóricas y exhaustivas comprobaciones prácticas, de que había algo que, aunque siempre se había dado, y se sigue dando, por supuesto, aunque nunca nadie llegó a plantear tal asunto, sino que, por el contrario, sin ningún tipo de cuestionamiento previo, se aceptaba sin más, no terminaba nunca, por muchos siglos y situaciones que hubieran pasado y acontecido, de encajar.

Algo -algo que estaba en los cimientos de cualquier tipo de relación, ya fuera entre las personas, o entre éstas y el mundo en derredor- que fallaba siempre, que nunca se correspondía realmente, por mucho que fueran partes necesarias y consecutivas de un mismo conjunto. Porque ese algo sobre lo que todo se sustenta, fabricado con unas y con otras, son las preguntas y las respuestas, y -ésta parece ser la conclusión- las preguntas y las respuestas nada tienen que ver, nunca, unas con otras. Y mucho menos las que parecen corresponderse y encajar a la perfección. Esas son las que establecen las relaciones más engañosas. Las respuestas adecuadas, las preguntas adecuadas, representan siempre una fabulosa ficción.

Simple y definitivamente, las respuestas y las preguntas viven en mundos aparte. Son construcciones mentales absolutamente independientes, que juegan a relacionarse en un falso teatro de situaciones y escenas que terminan desencadenando imparables e imprevistas consecuencias.

Analizó durante años los comportamientos -y las relaciones que se establecían a raíz de la concatenación de estos comportamientos- de estas construcciones mentales que verbalizamos a cada paso. Preguntamos y respondemos. Preguntamos y no nos responden. Preguntamos y nos responden otra cosa que nada tiene que ver con lo que hemos preguntado. Preguntamos porque queremos conocer la respuesta. Preguntamos con miedo de que nos respondan realmente. Incluso nos preguntamos a nosotros mismos. O respondemos sin venir a cuento. O lo hacemos mecánicamente. O respondemos para que no nos sigan preguntando. O no respondemos nunca. O lo hacemos con engaños. O etcétera, etcétera.

Pero si somos capaces de abstraer esa relación entre estas construcciones mentales tan aparente -y como no nos queda más remedio que reconocer, falsa- mente complementarias, es fácil comprobar cómo, siempre y finalmente, se desarrollan y viven -las preguntas por un lado y las respuestas por otro- en dos planos, no ya antagónicos -algo que otorgaría sentido y necesariedad a esa relación entre las dos construcciones mentales-, sino del todo diferentes, impasiblemente ajenos y alejados por años luz.

No sabía, entonces, si le perturbaba más el hecho de que todo -la vida, las relaciones humanas, el progreso- funcionara bajo el más que cuestionable esquema mental de las preguntas y las respuestas, con todas las consecuencias de malosentendidos, engaños, dominación, comportamientos inquisitoriales, confusión, ya sea provocada o no, descubrimientos interesados o pérfidas ocultaciones que llevaban siglos generando las sucesivas y subsiguientes preguntas y respuestas, o la revelación final y demoledora de que vivimos un absurdo juego, una patética ficción, para comprender al fin que las preguntas y las respuestas no tienen, ni tendrán nunca -en ningún sentido- nada que ver unas con otras.

Cuando se levantó de la mesa después de dedicar la tarde a estas cavilaciones que dudaba si explicitar por escrito o dejarlas perderse en el vacío, por donde anduvieron siempre, como otra pura elucubración más, oyó a su mujer que le preguntaba algo desde la cocina. ¿Has tirado la basura? No, ahora voy, le contestó.

Y la respuesta no tuvo más remedio que escaparse del plano teórico, alejado, ajeno e intangible, para acercarse, en un ejercicio rutinario de cesión y derrota, al otro plano, realmente perentorio, de las inquisitivas y acostumbradamente demasiado reales preguntas. Aunque nada tuvieran que ver el uno con el otro. Incluso salió del portal hacia los cubos con las zapatillas de estar en casa puestas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s