Primavera

Debió ser en tiempos un árbol espléndido. De tronco robusto, extendía sus poderosas ramas bien hacia lo alto, bien en paralelo al suelo, a una altura suficiente. Pero, era evidente, no estaba ahora en sus mejores años. Alguna enfermedad o silenciosa plaga, o acaso la simple vejez, lo habían dejado bastante tocado. Medio seco y parcialmente deteriorado.

Su silueta, vista desde lejos, se recortaba a la caída de la tarde contra el crepúsculo aún con la suficiente elegancia y empaque como para llamar la atención del que pasaba por el camino hacia el poblado que daba la vuelta antes de dejar atrás la colina y antes de que se topara con las blancas paredes del cementerio. Debió ser en tiempos un árbol espléndido, pensaría el viajero alejándose de él, dejando atrás, sobre la breve colina, el tembloroso dibujo, como delineado con tinta china, de sus imponentes ramas, de su recio tronco, mientras se santiguaba.

Pero a pesar de los achaques que tenían todo el aspecto de ser imparables, de resultar, al fin, irreparables, llegaban los días, más largos y nuevos, en los que volvía, inexplicablemente, a resucitar y a dejar que numerosos brotes -verdes, tiernos, inesperados- lo volvieran a intentar. Las noches habían olvidado la costumbre de traer horas de hielo y escarcha, y el tiempo parecía templar tímidamente. Lo suficiente como para transmitir algo de calor a la savia que, con dificultad, pero obstinada, volvía a fluir por su interior. Sus partes y ramas definitivamente secas miraban con nostalgia esa nueva eclosión verde y pletórica en el resto del árbol. Había llegado -parecía mentira- de nuevo algo de calor, un nuevo e inexplicable impulso de vida.

Pero debía ser de poco consuelo para el que descansaba al otro lado de las tapias del cementerio comprobar -si pudiera- que el árbol en el que le ahorcaron había vuelto a florecer por primavera.

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4 comentarios sobre “Primavera

  1. Yo sigo viendo a ese árbol espléndido, a pesar de no tener hojas en algunos momentos del año……felicidades, querido árbol (Como aquí no hay emoticonos imaginaté un guiño de ojo)

    1. Ah, cuánto tiempo… (y cuántos años encima).
      Pero quedan todavía un montón de primaveras…
      Y un montón de gracias por acordarte y por escribir. Y otro montón de besos.

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