Gasolineras

Las gasolineras, débilmente iluminadas
en mitad de la noche, apenas brillan
en la oscuridad. Todo lo que está sucio
y es feo, descansa. Se oyen camiones a lo lejos.
Sabía que me habías mentido esta tarde,
y que me habías mentido de verdad.
Siempre he preferido las preposiciones
a los pronombres. Así que supe
que no te volvería a ver. Pero
no nos quedaba más remedio
que parar a echar gasolina
antes de llegar a ningún sitio.
¿Hace cuánto tiempo que no vacían
este bidón de la basura? Todavía
cabían estos dos vasos vacíos que tiramos en él
antes de incorporarnos de nuevo a la autopista.
Con el tiempo aprendemos
que solo existe el mientras tanto
y que vendrán tiempos mejores
aunque ya serán peores.
Las luces de las gasolineras
brillan débilmente en mitad de la noche
dejando extraños reflejos contra el parabrisas
en el oscuro cielo de la noche sin luna.
Luego, pusiste algo de música.

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