Los huecos

Los huecos no caben ya en ningún sitio.
Van de un año a otro como si el espacio
nada tuviera que ver con el tiempo.
Entonces la vida respiraba
ajena a la vida y la muerte
se entretenía tejiendo un jersey.
Ahora la vida teje y la muerte
respira con los ojos muy abiertos.

Pero es ahora cuando los huecos
han vuelto y se abren,
aunque su tiempo era otro.
Todo se perdió entonces
y ahora regresan
con un gesto de cansancio
y unas agujas de tejer.

No, no se arrepiente el tiempo.
Nos arrepentimos nosotros
mientras fabricamos nuestra derrota.
Nuestra alma está llena de huecos
que no caben en ningún sitio.
Es sábado y debemos olas de dolor.

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5 comentarios sobre “Los huecos

    1. Sobre todo cuando cuelgan de algún resto de pared jirones de papel pintado y sobreviven en el suelo algunas baldosas sobre las que anduvo alguien hace tiempo ya.

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